Y después de este tostón que me ha dado por poner para justificarme y al cual he querido llamar "introducción", pasemos al meollo de la cuestión.

Ayer vi el capítulo 1, el comúnmente denominado, Piloto. Y tengo que decir que mis impresiones han sido muy positivas. Reconozco que he huído de toda la información de esta serie siempre que he podido así que, salvo un pequeño resumen que me hizo mi hermana en su momento, no sabía mucho sobre ella. Por eso me he encontrado con muchas sorpresas como por ejemplo, ver a Vanessa Williams interpretando a la mala malísima de la serie. O a Alan Dale (sí, sí, como lo oís, el mismísimo Charles Widmore!!) como el dueño de la revista en la que trabaja Betty.
No voy a ponerme a contar la historia porque creo que es de sobra conocida por todos. Aunque es cierto que hay algunos puntos en los que difiere. Por ejemplo, la nueva Betty tiene un sobrino pequeño, el cual, por cierto, no he logrado descubrir todavía si es gay o no, porque no tiene el ramalazo que tienen los adultos gays de la serie, como por ejemplo el ayudante de Wilhelmina, (Vanessa Williams) pero sí tiene detalles como que su canal preferido sea el canal de la moda o que no quiera postre porque engorda.
También nos encontramos conque nuestra amiga tiene novio, aunque empiezan pronto con sus problemas. Por lo demás, todo igual, su jefe es un adicto a las mujeres guapas, y en la empresa ha hecho sus primeras amistades a las que ya podemos considerar como el grupo de las feas.
Salma Hayek ha hecho una gran adaptación de las aventuras y desventuras de esta fea tan famosa. Por cierto, en el primer capítulo hace un cameo parodiando las telenovelas sudamericanas, haciendo de criada en la novela que ven en casa de Betty, aunque estoy seguro que esta no será su única aparición.
Resumiendo, la serie ha empezado bien, es entretenida, divertida, tiene unos personajes hasta cierto punto exagerados pero que te puedes llegar a creer y situaciones bastante divertidas, como esa memorable entrada de Betty en una reunión su primer día de trabajo, tanto por cómo va vestida por la forma de aparecer. Y si además de todo esto, aparece Widmore, ¡qué más podemos pedir!