
El juego nos permitirá emular a una banda de rock con todas las de la ley, para ello dispondremos de una guitarra, un micrófono y una batería. Los instrumentos se venderán por separado o en un pack que, atención, no incluye el juego. Y aquí viene lo bueno. Vía vidaextra nos hacemos eco del precio que va a tener todo, esto es:
- Rock Band Instrument Edition (batería + guitarra + micrófono. Sin el juego): 169,99 euros
- Rock Band (juego): 69,99 euros
- Guitarra wireless: 79,99 euros
- Batería: 89,99 euros
Es interesante ver que aquellos que quieran el pack completo tendrán que gastarse 169,99€ del pack completo más 69,99€ del juego, lo que viene a ser 238,98€, vamos, más incluso que la propia consola. Alucinante. Y este hecho es más sangrante todavía si lo comparamos con el precio que tiene en Estados Unidos. El pack de los 3 periféricos más el juego (sí, en EEUU viene con juego incluído) cuesta 169,99 dólares, que al cambio actual son 108,10€. Y aquí viene ahora la explicación de los chicos de Harmomix (también vía vidaextra):
el precio combinado, si sumas todo y decides que quieres la experiencia completa, es bastante alto. Rock Band no es un videojuego normal. Es una cosa completamente nueva. ¿Qué otro juego viene con tres periféricos, todos diferentes? Tiene sentido por la experiencia que estamos intentando ofrecer
Además, según Rob Kay, diseñador jefe de Rock Band, hay factores como el IVA y el mayor precio de los aparatos electrónicos que contribuyen a que esto sea así. Como bien digo al principio, con un par. Anda que no me fastidies, ahora resulta que el IVA, aranceles y demás impuestos que dice que tienen que pagar, encarece el precio del producto un 120%.
No sé vosotros, pero yo cada día tengo más claro que estamos en un país de PALetos y de pandereta. Luego, claro está, vendrán quejándose de que no se vende y dirán que la culpa es de la piratería, y blablabla. Como siempre.
Esperemos que los chicos de Harmonix se den con un canto en los dientes y que tanto ellos, como muchas otras compañías, se lo piensen muy mucho a la hora de intentar tomarnos el pelo.